En otoño, no es raro que la caída del cabello sea más pronunciada. Este fenómeno se debe principalmente a las variaciones estacionales que influyen en el ciclo del cabello. En verano, una mayor proporción de cabello entra en fase de reposo, lo que provoca una caída más visible unos meses más tarde.
El estrés, a menudo intensificado al inicio del nuevo curso escolar, así como la reducción de los niveles de luz y los cambios hormonales pueden acentuar esta tendencia. Afortunadamente, existen soluciones para limitar estos efectos. Una rutina capilar adaptada, unos cuidados reforzados y una buena gestión del estrés pueden ayudar a mantener la densidad y la vitalidad del cabello durante este periodo.
¿Por qué perdemos más pelo en otoño?
Variaciones estacionales: pico en verano, efectos en otoño

Un estudio estadounidense ha demostrado que la caída del cabello alcanza su punto álgido sobre todo en verano, con un fenómeno ligeramente prolongado en otoño. Durante los meses de verano, una mayor proporción de cabello entra en la fase telógena (la fase de reposo previa a la caída del cabello), a menudo en respuesta a factores ambientales como una mayor exposición al sol. Esta exposición estimula una secreción hormonal que ralentiza el ciclo capilar, lo que provoca un aumento de la caída del cabello unos meses más tarde, sobre todo en otoño.
El otoño no es directamente responsable de la caída del cabello, pero es un periodo en el que los efectos del pico estival se hacen visibles.
La influencia del estrés otoñal
El otoño, con el inicio del nuevo curso escolar, la vuelta al trabajo y el regreso a una rutina diaria más estructurada tras las vacaciones, suele ser sinónimo de estrés. Este estrés, vinculado a obligaciones profesionales o personales, desempeña un papel importante en la caída del cabello.
En situaciones de estrés, el cuerpo libera cortisol, una hormona que puede alterar el ciclo del cabello. En concreto, provoca un aumento de la proporción de cabellos que entran prematuramente en la fase telógena. El resultado: una mayor caída del cabello, que puede sumarse a la provocada por los ciclos estacionales.
El impacto del cambio de hora
El cambio alhorario de invierno, normalmente en octubre, también puede afectar a nuestro organismo. Este cambio altera el reloj biológico y puede afectar al sueño, el estado de ánimo y los niveles de energía. Aunque no se ha establecido claramente una relación directa entre el cambio de hora y la caída del cabello, las alteraciones del ritmo circadiano pueden contribuir al estrés y la fatiga, factores que se sabe que repercuten en la salud capilar.
Luminosidad reducida
Con la llegada del otoño, los días se acortan y hay menos luz natural. Esta disminución de la luz puede alterar la producción de ciertas hormonas, como la melatonina y la serotonina, que influyen tanto en nuestro estado de ánimo como en nuestro ciclo capilar.
El desequilibrio hormonal ligado a la falta de luz puede ralentizar la renovación capilar y acentuar la transición a la fase telógena. Esto, combinado con los efectos del estrés y la fatiga a menudo asociados a esta época del año, puede contribuir a aumentar la caída del cabello.
¿Cómo limitar la caída del cabello en otoño?
Adoptar una dieta adecuada
El cabello, como el resto del cuerpo, necesita nutrientes específicos para mantenerse fuerte y sano. Sigue una dieta rica en :
- Proteínas Esenciales para la producción de queratina, el principal constituyente del cabello.
- Vitaminas del grupo B (especialmente B7 o biotina): favorecen el crecimiento del cabello y ayudan a prevenir su caída.
- Zinc y hierro Estos minerales son esenciales para una buena oxigenación de los folículos pilosos.
- Omega-3 Presentes en el pescado azul, los frutos secos y las semillas, ayudan a mantener sano el cuero cabelludo.
Adoptar productos reforzados para el cuidado del cabello
Una rutina de cuidado capilar adecuada puede ayudar a limitar los efectos de la caída estacional del cabello:
- Utiliza un champú suave Elige fórmulas que respeten el cuero cabelludo para evitar irritarlo.
- Utiliza un sérum fortalecedor Algunos tratamientos ricos en principios activos específicos, como la queratina o los extractos de plantas, pueden reforzar la fibra capilar.
- Masajear el cuero cabelludo Estimula la circulación sanguínea y favorece el aporte de nutrientes a los folículos.
Considerar los complementos alimenticios
En caso de caída acusada del cabello, puede considerarse la posibilidad de tomar suplementos dietéticos especialmente formulados para la salud capilar. Estos suplementos suelen contener vitaminas (B8, C), minerales (zinc, selenio) y extractos de plantas conocidos por sus beneficios para el cabello.
Prevenir las caídas con un estilo de vida saludable
La gestión del estrés es esencial, ya que puede agravar la caída del cabello. Pruebe actividades relajantes como el yoga o la meditación, y asegúrese de dormir lo suficiente para favorecer el equilibrio hormonal.
Del mismo modo, evite las acciones que debiliten el cabello, como los peinados demasiado apretados o el uso excesivo de aparatos de calefacción. Protégete el pelo cuando te expongas al sol o a los vientos fríos, en particular con una gorra, un sombrero o un pañuelo ligero.
En otoño, sigue cuidándote y cuidando tu cabello
La caída del cabello en otoño es un fenómeno frecuente ligado a factores naturales como el ciclo capilar y las variaciones estacionales. Aunque es temporal y no suele ser grave, es posible tomar medidas para limitar sus efectos. Una alimentación rica en nutrientes, una rutina capilar adecuada y un estilo de vida saludable son las claves para fortalecer el cabello y ayudarle a superar este periodo con tranquilidad.
En caso de caída anormal o persistente del cabello, no dude en consultar a un dermatólogo para obtener un diagnóstico preciso y un apoyo adaptado a sus necesidades.
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