Cuando se tiene el cabello graso o que se encrespa rápidamente, la elección del alisado no es una decisión que deba tomarse a la ligera. Cada técnica tiene sus ventajas y limitaciones, que es importante tener en cuenta para preservar el equilibrio del cuero cabelludo al tiempo que se satisfacen las necesidades de las longitudes. El alisado brasileño, por ejemplo, combina nutrición y suavidad, siempre que se opte por fórmulas ligeras.
El alisado japonés, en cambio, ofrece un efecto ultra rígido que puede acentuar un aspecto graso si no va acompañado de los cuidados adecuados. Por último, el alisado con taninos seduce por su capacidad para purificar y fortalecer el cabello al tiempo que regula el sebo.
Tipos de alisado recomendados para cabellos grasos
Alisado brasileño
El alisado brasileño suele considerarse una solución suave y nutritiva para disciplinar el cabello al tiempo que le aporta brillo. Su alto contenido en queratina, una proteína presente de forma natural en el cabello, alisa la fibra capilar sin dañarla.
Sin embargo, para el cabello graso, es esencial elegir una fórmula sin formaldehído y optar por versiones ligeras. Estas últimas evitan apelmazar las raíces, que a menudo ya están sometidas a un exceso de sebo. De este modo, el alisado brasileño puede transformar el aspecto de los largos respetando el equilibrio natural del cuero cabelludo.
Alisado japonés
Conocida por sus resultados extremadamente suaves y duraderos, esta técnica es ideal para quienes desean un cabello perfectamente liso. Sin embargo, en cabellos grasos, su efecto ultra alisante puede acentuar un aspecto "graso", ya que tiende a hacer que el cabello parezca plano, sobre todo en las raíces. Para contrarrestar este inconveniente, es aconsejable acompañarlo de una rutina de cuidado purificante adaptada al cuero cabelludo. Además, se pueden incorporar a la rutina ingredientes como la biotina o el zinc para mantener un cuero cabelludo sano y equilibrado.

Suavizado de taninos
Si buscas un resultado natural que respete el cabello graso, el alisado con taninos es una excelente opción. Los taninos, derivados de extractos vegetales, purifican y fortalecen la fibra capilar, por lo que son especialmente adecuados para regular la producción de sebo. Al fortalecer la fibra capilar y darle un brillo radiante, este tipo de alisado ayuda a mantener el cabello ordenado y ligero. También está especialmente indicado para cueros cabelludos sensibles, minimizando el riesgo de irritación o sobrecarga.
Cuidado complementario indispensable después de alisar el cabello graso
El alisado, sea cual sea el método que elijas, debe ir acompañado de una rutina de cuidado capilar adecuada. Para el cabello graso, he aquí algunas recomendaciones esenciales:
- Utiliza un champú purificante antes y después del alisado para eliminar el exceso de sebo sin dañar el cuero cabelludo.
- Evite los productos demasiado ricos o grasos, que pueden apelmazar el cabello. Elige productos ligeros y no comedogénicos.
- Frote el cuero cabelludo una vez a la semana para eliminar cualquier residuo.
Elegir el alisado adecuado para el cabello graso significa encontrar el equilibrio entre disciplina y ligereza. El alisado con taninos destaca por su respeto a las necesidades de este tipo de cabello, mientras que el alisado brasileño ofrece una solución versátil con los productos adecuados. No olvides que el mantenimiento diario desempeña un papel importante en la salud y el aspecto de tu cabello. Prueba, adáptate y encuentra el método que mejor se adapte a ti para conseguir un cabello suave y radiante.
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